TEATRO

El escritor argentino Andrés Gallina recibió el Premio Internacional de Ensayo Teatral 2015

Boletín No. 1549 - 15 de noviembre de 2015
  • El viernes 13 de noviembre en Aguascalientes, en el marco de la 36 Muestra Nacional de Teatro
  • Como parte de la programación del encuentro, la Compañía Nacional de Teatro escenificó las primeras dos obras de la saga Los grandes muertos de Luis Josefina Hernández
  • Continúa la 36 Muestra Nacional de Teatro en Aguascalientes, donde el viernes 13 de noviembre fue entregado el Premio Internacional de Ensayo Teatral 2015 al escritor argentino Andrés Gallina por su obra Dramaturgia y exilio.

El texto, que fue premiado con 40 mil pesos y la próxima publicación del mismo, reflexiona sobre los vínculos de la dramaturgia con las diversas prácticas del exilio de los autores argentinos e intenta llenar de forma mínima el gran vacío que existe en los estudios sobre los artistas teatrales exiliados entre 1973 y 1976 a raíz de la última dictadura militar en el país sudamericano.

“Son artistas que han tenido un impacto a nivel internacional. Algunos de ellos han regresado a Argentina, mientras que otros lo hacen simbólicamente en su trabajo, lo cual es una situación muy vigente que modifica al teatro actual”, dijo el ganador, cuyo trabajo fue seleccionado de entre 45 ensayos recibidos de Argentina, Chile, Costa Rica, Colombia, Ecuador, España, Guatemala, México, República Dominicana y Venezuela.

De acuerdo a Gallina, el teatro del exilio sigue en movimiento, y sus estudios han permitido a diversos autores su regreso al campo teatral argentino o generan vínculos e intercambios. De ahí han surgido las dramaturgias radicantes, las cuales pierden su nacionalidad y adquieren una multiplicidad de arraigos simultáneos, entre su desarraigo y el nuevo entorno donde se instalan.

El especialista resaltó que este fenómeno también se da en diversas latitudes. Para ello, dijo, “hay que pensar en los contextos a los que llegó cada uno de los autores y en su historia teatral. Es complejo, porque no solo se necesita focalizarse en los lugares de partida y el teatro que se hacía en los momentos del exilio, sino también en la situación de la disciplina al lugar donde se llegó y la manera en la que se construyó una nueva vía entre lo que los dramaturgos traen y lo que adquieren en sus sitios de adopción”.

A decir de Sergio Blanco, miembro del jurado, “en estos tiempos nómadas de migraciones, traslados y mestizajes que ofrecen una alternativa transcultural al discurso hegemónico y unívoco de nuestras sociedades, este ensayo emprende un inteligente y hermoso análisis sobre la creación teatral y el exilio”.

Posterior a la ceremonia de entrega del premio, la Compañía Nacional de Teatro presentó las dos primeras obras de la saga Los grandes muertos de Luisa Josefina Hernández: El galán de ultramar y La amante. A decir del director de las puestas en escena, José Caballero, “esta es, a mi juicio, su obra maestra”.

La historia, que inicia en las postrimerías del siglo XIX y termina en los inicios del XX, está integrada por 11 partes, de las cuales han sido montadas seis por la Compañía Nacional de Teatro. “Tanto por su estructura como por la sucesión de escenas y el manejo de los personajes, es una obra muy buena, que representa un mural de la vida en México, especialmente del sureste.

“Aborda una serie de temas que están presentes todavía en nuestra vida nacional, como la sociedad paternalista que oprime el destino de las mujeres, en la que ellas deben luchar para realizarse. Esto se ve sobre todo en el personaje de Agustina, que parece que lo tiene todo en su contra y, sin embargo, logra salir adelante. También están los conflictos de índole social como el racismo y cuestiones de clases que seguimos experimentando en la vida diaria”.

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