LITERATURA

Gerardo de la Torre sembró la inquietud en varias generaciones de escritores

Boletín No. 8 - 08 de enero de 2022
  • Autor de más de 30 obras, obtuvo los premios nacionales de Novela José Rubén Romero 1992 y de Novela Breve Rosario Castellanos 2010

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Liiteratura, lamentan el deceso del escritor Gerardo de la Torre y se unen a sus hijos José y Yolanda de la Torre, así como a la comunidad literaria y amigos por lamentable partida.

Autor de una prolífica obra literaria, entre sus más de 30 libros destacan Muertes de Aurora (1980), Relatos de la vida obrera (1988), Los muchachos locos de aquel verano (1994) con el cual obtuvo el Premio Bellas Artes de Novela José Rubén Romero; Nieve sobre Oaxaca (2010), ganadora del Premio de Novela Breve Rosario Castellanos; La muerte me pertenece (2015), La vida rápida (2018) y su obra más reciente: Hijos del águila (2020).

Gerardo de la Torre, originario de Oaxaca (15 de marzo, 1938), además de narrador, crítico literario y guionista, fue director de La Casa del Lago y profesor de varias generaciones en la Escuela de Escritores de la Sociedad General de Escritores de México (Sogem) y de guion en el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), así como guionista de historietas (Fantomas), cine y series de televisión: “Plaza Sésamo”, “Historia de maestros”, “Historia de la educación” y “Aprendamos juntos”, entre otras actividades.

En entrevista, Yolanda de la Torre, hija del escritor, expresó: “Mi padre deja un legado enorme, muy visible sobre todo en sus alumnos y colegas. El enorme dolor en el mundo cultural que se siente es una muestra de lo que él sembró, y es con lo que debemos quedarnos. Espero que este enorme legado que deja pueda ser revalorado en su totalidad y se le dé el lugar que merece entre los grandes escritores de México”.

Por su parte, el escritor José Agustín lamentó la partida de Gerardo de la Torre: “A mi familia y a mí nos pegó durísimo la noticia, lo estimé mucho, Gerardo fue como un hermano mayor para mí”.

Margarita Bermúdez comentó: “Toda la familia Ramírez sentimos enormemente su partida, fue un hombre muy solidario, con muchos alumnos. Iluminó la adolescencia de mis hijos, lo tuvimos en muy alta estima; se ha ido un hombre entrañable y fraterno”.

Sobre su obra, Armando González Torres expresó en entrevista: “Gerardo de la Torre tiene una obra narrativa fundamental que falta por valorarse y descubrirse; con una vena extraordinariamente realista, muy representativa de las luchas sociales de su tiempo. Fue un autor comprometido; sus personajes eran hondos, muy vivos y complejos. Tuvo una vida creativa plena. Como ser humano era entrañable, era una fiesta estar con él. Es una pérdida irreparable”.

“Gerardo de la Torre se ha ido, ahora descansa junto con José Vasconcelos y Andrés Henestrosa, sus paisanos. Tres oaxaqueños que han dejado una huella muy importante en la literatura de México y sobre todo como seres humanos, dejando una huella también en la forma de ser de los oaxaqueños”, comentó por su parte Julio Ramírez, organizador del encuentro de escritores Hacedores de Palabras.

El ensayista y narrador Alejandro Toledo refirió que el también ganador del Premio Bellas Artes de Novela José Rubén Romero “era alguien que dominaba las técnicas de la escritura, y eso se notaba tanto en sus libros como en las clases que impartía en la Escuela de Escritores de la Sogem. Muchos de sus alumnos lo recuerdan por esa doble enseñanza: de la exigencia de rigor, por un lado, y la autenticidad en la escritura y en la amistad, por otro. En su generación lo señalaban como “obrerito”, pues fue trabajador petrolero en la Refinería 18 de Marzo; pero fue, en tal caso, un gran obrero de la letra.

“Su novela Muertes de Aurora (1980)”, dijo, “fue la única, me parece que cuenta el movimiento estudiantil desde el punto de vista de los trabajadores que se unieron a la protesta. Es triste su partida, pues era un ser lleno de vida y de proyectos literarios”.

El escritor Mauricio Carrera recordó que en alguna ocasión le preguntó a Gerardo de la Torre cuál era el gran y verdadero escritor que había conocido y sin dudar respondió que José Revueltas. “Creo que ahí está la clave de mucha de su literatura. Nos mostró a las clases trabajadoras. Era un obrero que decidió, en algún momento, que la literatura iba a ser su camino. Nunca se detuvo a decir la verdad, la dijo siempre con ese espíritu batallador que lo caracterizó”.

La Secretaría de Cultura y el INBAL realizarán, en acuerdo con la familia del escritor, un homenaje póstumo.