ARTES VISUALES

REFLEXIONAN EN COLOQUIO SOBRE LAS PRÁCTICAS MORTUORIAS DEL SIGLO XIX

Boletín No. 333 - 26 de marzo de 2026
  • El encuentro académico Con los ojos en la muerte. Miradas desde el arte y la cultura visual continúa jueves y viernes en el Museo Nacional de San Carlos

En el marco del coloquio Con los ojos en la muerte. Miradas desde el arte y la cultura visual, que se realiza en el Museo Nacional de San Carlos, el director del recinto del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), David Reynoso Pohlenz, recordó que la muerte es un tema universal que ha estado presente a lo largo de la historia de la humanidad, por lo que es natural que aparezca en las representaciones estéticas.

En el inicio de este encuentro académico —que forma parte del programa público de la exposición El beso de la muerte. Representaciones mortuorias en el arte y la cultura visual del siglo XIX— se llevó a cabo un conversatorio en el que participaron el curador de la muestra, Luis Gómez Mata, así como los historiadores Veka Duncan y Horacio Acosta.

Luis Gómez señaló que uno de los objetivos de la exposición —que concluye el 29 de marzo— es preguntarnos qué tanto seguimos pareciéndonos a los habitantes del siglo XIX en relación con nuestra mirada sobre la muerte, así como qué significaban la muerte y el acto de morir en ese periodo.

Añadió que, durante los tres días del coloquio, se realizará una aproximación al tema desde la memoria, la enfermedad, el duelo, la ausencia y el despojo, a través de las reflexiones de diversos especialistas, con el fin de repensar el fenómeno de la muerte desde distintas aristas.

En el conversatorio titulado El beso de la muerte. El arte y la cultura visual en torno a la muerte en el siglo XIX, el investigador Horacio Acosta afirmó que, desde el momento de nacer, los seres humanos “estamos habitados por la muerte”, y que esto ha sido así desde sus orígenes; de ahí que continuamente se descubran tumbas que permanecieron ocultas durante cientos de años.

Señaló que en el siglo XIX, con la separación entre la Iglesia y el Estado, se construyeron panteones en las periferias de las ciudades, alejados de los centros eclesiásticos. “En su tiempo, esta medida fue rechazada por la gente, que creía que al morir se le alejaba de la divinidad”.

Por su parte, la historiadora Veka Duncan indicó que en este periodo se desacralizó la muerte, lo cual constituye uno de los aspectos más interesantes de la exposición colectiva El beso de la muerte. Representaciones mortuorias en el arte y la cultura visual del siglo XIX.

Otro aspecto a destacar es la tensión entre ciencia y religión. “Como historiadores sabemos que este es un punto de inflexión: en esa centuria surgieron los cementerios, lo que modificó nuestras prácticas mortuorias. La idea de dejar flores y encender veladoras en el panteón son costumbres que surgieron en este periodo”, detalló.

El coloquio continúa jueves y viernes en el MNSC, con seis mesas de trabajo tituladas Memoria, Duelo, Enfermedad, Violencia, Despojo y Ausencia, en las que se presentarán diversas ponencias.

Asimismo, el 27 de marzo a las 10 horas tendrá lugar el conversatorio Trasciende, por una muerte digna en México, a cargo de Samara Martínez y Morelos León Celis; y a las 18 horas, el conversatorio magistral La vida y la muerte en la Colección Daniel Liebsohn, con la participación de Daniel Liebsohn y Jorge Reynoso Pohlenz, director del recinto. La entrada es libre, con cupo limitado. Más información disponible en la página del MNSC.

La exposición El beso de la muerte. Representaciones mortuorias en el arte y la cultura visual del siglo XIX se compone de alrededor de 200 piezas que permiten repensar la manera en que se comprendía la muerte en esa época, en contraste con la forma en que la entendemos en la actualidad.

La muestra permanecerá abierta hasta el domingo 29 de marzo en el Museo Nacional de San Carlos, ubicado en avenida México-Tenochtitlan No. 50, colonia Tabacalera, alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México.