ARTES VISUALES

ANALIZAN EL PAPEL DE LOS MUSEOS FRENTE A LOS DESAFÍOS CONTEMPORÁNEOS

Boletín No. 534 - 20 de mayo de 2026
  • Especialistas reflexionaron sobre el papel de los museos en el Foro El museo como verbo, realizado en el Museo Tamayo

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Artes Visuales, llevaron a cabo el Foro El museo como verbo. Un espacio para debatir el papel de los museos desde una perspectiva crítica, realizado en el Museo Tamayo.

Participaron directores de la Red de Museos del INBAL y de otras instituciones públicas y privadas, quienes, a través de tres mesas temáticas, reflexionaron sobre el papel cambiante de los museos y sus posibilidades de acción frente a los desafíos actuales y futuros.

Al inicio, Gerardo Cedillo Bolaños, coordinador de Artes Visuales del INBAL, dio la bienvenida y comentó que el foro —realizado por segundo año consecutivo— forma parte de las actividades por el Día Internacional de los Museos, que este año tiene como lema “Museos uniendo un mundo dividido”.

Asimismo, destacó que este encuentro representa una oportunidad para reflexionar sobre el papel de las instituciones culturales y fomentar el entendimiento mutuo en un contexto atravesado por crisis políticas, sociales y ambientales. “Nuestra realidad es convulsa, pero también abre posibilidades para los museos y nuevas maneras de incidir, dialogar y construir lo común desde el arte”.

La primera mesa, titulada Museos en revisión, abordó las bases históricas y conceptuales de los museos, así como la necesidad de atender ausencias y abrir espacio a nuevas voces y memorias.

Tatiana Cuevas, directora de Artes Visuales del Museo Universitario de Arte Contemporáneo de la UNAM, señaló que los públicos moldean los caminos que toma cada museo; además, llamó a revalorar el papel fundamental de los equipos al interior de los recintos y apostó por la transversalidad como estrategia de trabajo para atender a los múltiples públicos que reciben los museos.

Ramiro Martínez, director del Museo Amparo de Puebla, puso énfasis en que los museos trabajan con sus propias colecciones, aunque subrayó la necesidad de abrir espacio a ideas que dialoguen con la contemporaneidad. Por su parte, Mireida Velázquez, directora del Museo Nacional de Arte (MUNAL), señaló que la colección del recinto abarca del siglo XVI al XX y constituye una parte fundamental de la historiografía del arte mexicano; sin embargo, coincidió en la necesidad de abrir espacios a nuevas voces y generaciones de artistas.

La segunda mesa, titulada Museos contemporáneos, se centró en el trabajo de estos recintos y en su capacidad para responder a las preguntas del presente con herramientas concretas. Durante el diálogo se abordó la necesidad de actualizar narrativas curatoriales, revisar dispositivos museográficos, incorporar nuevas voces en la interpretación de las colecciones y abrir espacio a prácticas artísticas contemporáneas.

Andrea Torreblanca, directora del Museo Tamayo y anfitriona del foro, consideró que los museos no deberían reaccionar únicamente a la presión de los tiempos, sobre todo cuando cuentan con una colección que deben difundir. “Los museos son también receptáculos de historia y memoria, y cuando se relee esa historia con ojos de contemporaneidad siempre está llena de cosas nuevas”.

Pablo Landa, titular del Museo Experimental El Eco, planteó que los museos se distingan no solo por lo que resguardan, sino también por ser espacios para la existencia de discursos curatoriales “vitales para lo humano”. En ello coincidió Sol Henaro, directora del Museo Universitario de El Chopo, quien destacó que “renovar lo que ya existe es todo un reto” y llamó a la mesura, toda vez que “lo moderno desplazó muchas cosas”, entre ellas el arte no comercial, por lo que consideró necesario volver la mirada hacia el pasado.

Por su parte, Mauricio Maillé, director del Museo del Palacio de Bellas Artes, comentó que este recinto ha desempeñado múltiples funciones, desde exhibir arte prehispánico hasta obras de los grandes muralistas mexicanos, lo que ha contribuido a consolidar su relevancia dentro de la historia museística del país. Asimismo, señaló que actualmente el museo reflexiona sobre nuevas formas de diálogo con el público y con el contexto contemporáneo.

“El museo reúne muchas vocaciones y derroteros. Se trata de un recinto de gran complejidad, cuyas colecciones alimentaron a otros museos, y que hoy reflexiona sobre nuevas formas de diálogo con el público y el contexto contemporáneo”.

En la última mesa, titulada Museos como esfera pública y moderada por el artista y curador independiente Willy Kautz, se abordó el reto de los museos para incidir en las formas de habitar lo público y sostener vínculos entre la producción artística y la vida social.

Valeria Macías, directora del Museo de Arte Carrillo Gil, señaló que los museos son espacios de encuentro entre distintos sectores sociales, donde se vive, convive y debate. Añadió que el museo no es un ente abstracto, sino un espacio abierto a diversos temas y conectado con las sociedades contemporáneas.  

Lucía Sanromán, codirectora artística de la Bienal de Liverpool, afirmó que los museos se han convertido, en los últimos años, en instituciones abiertas al debate y a la disidencia. “La dinámica de los museos cambia dependiendo de si son organismos públicos o privados. En ambos casos, la metodología requiere habilidades específicas de las y los directivos, de acuerdo con las exposiciones y actividades que se presentan. La reacción del público siempre puede generar opiniones negativas o positivas; ese es el riesgo”.

Finalmente, Paola Santos Coy, directora de la Sala de Arte Público Siqueiros y La Tallera de Cuernavaca, señaló que en México existen al menos mil 200 museos y que es evidente la responsabilidad social que tienen frente a la comunidad.