ESTRENA TEMPORADA DJANGO: CON LA SOGA AL CUELLO, FÁBULA METAFICCIONAL QUE ABORDA LA DEPRESIÓN Y LA ESPERANZA
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- Escrita y dirigida por Antonio Vega, la pieza se presenta hasta el 6 de septiembre en el Teatro del Bosque Julio Castillo, del INBAL, organismo de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México
- Teatro de objetos, títeres, sombras, maquetas, cámaras, foley y música en vivo construyen ante los ojos del público una película artesanal en tiempo real
La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) y la Coordinación Nacional de Teatro, en colaboración con Por Piedad Teatro y Teatro UNAM, presenta Django: con la soga al cuello, puesta en escena que inicia tercera temporada en el Teatro del Bosque Julio Castillo, en el que permanece hasta el 6 de septiembre del año en curso.
Una noche apacible, un bosque, una cabaña junto a un lago y una luna grande y roja. En medio de tal paisaje, Django camina con una soga alrededor del cuello decidido a terminar con su vida. La aparición inesperada de un pequeño perro blanco modifica sus planes.
A un costado del escenario, un dramaturgo intenta escribir mientras un buitre, posado sobre su computadora, lo atormenta, cuestiona sus decisiones y lo confronta con una de las preguntas centrales de la obra: “¿Eres tú el que le da vida o él te da la vida a ti?”, en referencia a Django, el protagonista de la historia, quien lucha contra la depresión.
El autor, actor y director de la puesta, Antonio Vega, contó al público sobre el origen de Django y la experiencia personal que atravesó mientras intentaba escribirla: “He tenido el tiempo, he tenido los recursos. El problema es que yo mismo estaba tan deprimido que no podía escribir nada”.
Al centro del escenario, una pantalla muestra el universo de Django mientras, unos metros más abajo, actrices y actores lo construyen en vivo. De manera sincronizada, el público contempla simultáneamente la manufactura de la ficción y su resultado cinematográfico proyectado en gran formato. Los mecanismos que producen la ilusión permanecen a la vista: se observan las manos que manipulan personajes y objetos, las cámaras que buscan cada encuadre y las pequeñas escenografías que, instantes después, se transforman en bosques, habitaciones y paisajes sobre la pantalla.
La película se crea en vivo
Cuando el pequeño perro está en peligro, Django lo rescata de un lobo, y lo llama Tripi. Entre ambos se construye un vínculo que obliga al protagonista a salir de sí mismo y tomar distintas decisiones.
La atmósfera se completa con el sonido producido también frente a las y los espectadores. Los efectos de foley, a cargo de María Kemp, acompañan en vivo las acciones y los objetos de la historia, mientras la música original de Cristóbal MarYán suena en directo, interpretada junto con Nicolás García Lieberman. Manipulación, imagen, sonido y música confluyen así en una película artesanal que se realiza en tiempo real ante el público.
Para trasladar tal lenguaje al escenario, el diseñador multimedia Héctor Cruz desarrolló un dispositivo de cámaras inalámbricas y programación creativa que realiza los cambios de cámara en vivo. El sistema posibilita la transición entre teatro en miniatura, sombras, objetos y títeres para construir lo que el propio diseñador denomina una narrativa de “cinematografía expandida”, en la que el proceso de creación y edición permanece visible como parte del espectáculo.
La particular forma de contar la historia está ligada a su origen. Durante la COVID-19, Vega y Ana Graham recibieron una invitación de la compañía neoyorquina PlayCo para crear una pieza de teatro concebida para el entorno digital. Desde su departamento comenzaron a reciclar materiales y construir escenarios en miniatura que filmaban con un teléfono celular.
De aquel experimento surgió Django in Pain, versión digital en inglés que sentó las bases del lenguaje visual de la puesta. Después, tuvo una versión digital en español y, con el apoyo de Teatro UNAM, el proyecto dio el salto al escenario.
Al término de la función, la actriz Fernanda Castillo, invitada especial, destacó la capacidad de la puesta para hablar de un tema sensible desde el escenario: “El teatro es una vacuna increíble contra la deshumanización y es un hermoso regalo contra la tristeza”.
La puesta en escena cuenta con las actuaciones de Ana Graham, Antonio Vega, Belén Aguilar, Baruch Valdés, Joaquín Herrera, Mónica García y Sebastián Lavaniegos. La producción, coproducida por Por Piedad Teatro y Teatro UNAM. La dirección de cámaras corresponde a Ana Graham; el diseño de escenografía e iluminación, a Anna Adrià, y la edición de video en vivo, a Bruno Rosales.
Las funciones se realizan en el Teatro del Bosque Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque los jueves y viernes a las 20 h, sábados a las 19 h, y domingos a las 18 h, hasta el 6 de septiembre. La puesta en escena tiene una duración aproximada de 90 minutos, está recomendada para público de 12 años en adelante y la entrada general tiene un costo de 250 pesos.
Con dicha temporada, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México fortalece la presencia en los escenarios públicos de propuestas que exploran nuevos lenguajes escénicos y propician espacios de encuentro y reflexión entre creadoras, creadores y públicos.