RECONOCEN EL LEGADO DE ARTURO GARCÍA BUSTOS EN EL CENTENARIO DE SU NACIMIENTO

- Especialistas, artistas, familiares y discípulos se reunieron en la Sala Manuel M. Ponce para reflexionar sobre distintas facetas de la trayectoria y legado del artista
La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), rindió homenaje a Arturo García Bustos por el centenario de su nacimiento, con un encuentro realizado el 13 de agosto en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes. La jornada reunió memoria familiar, reflexión académica y reconocimiento a uno de los protagonistas del arte mexicano del siglo XX.
En el encuentro estuvieron presentes Alejandra de la Paz Nájera, directora general del INBAL, y Gerardo Cedillo, coordinador nacional de Artes Visuales, quien dio la bienvenida y destacó que mantener vigente la obra de un artista requiere conservarla, estudiarla y generar espacios para su diálogo con nuevos públicos. En el conversatorio participaron la historiadora del arte Dina Comisarenco, el historiador e investigador Luis Rius Caso, la artista e investigadora Inda Sáenz, Ernesto Ríos, discípulo de García Bustos, y Rina García Lazo, hija del artista.
La historiadora del arte Dina Comisarenco abrió la reflexión a partir de su conocimiento de la obra de García Bustos y Rina Lazo. Señaló que el compromiso social del artista estuvo ligado a la búsqueda estética y destacó cómo convirtió acontecimientos históricos, causas populares y referencias a las culturas originarias en imágenes donde también está presente la esperanza. Recordó su experiencia en Guatemala y propuso fortalecer la investigación, catalogación y difusión de su archivo, así como impulsar una exposición retrospectiva.
Por su parte, Luis Rius Caso situó al artista en la continuidad del realismo mexicano y cuestionó la idea de que esta tradición hubiera desaparecido con la llamada Generación de la Ruptura. Señaló que García Bustos la renovó mediante recursos poéticos, una sólida técnica y nuevas formas de relación con su contexto social. Recuperó la valoración de David Alfaro Siqueiros sobre su trabajo y destacó el libro En tinta negra y en tinta roja, Arturo García Bustos, vida y obra, de Abel Santiago, como una referencia fundamental para conocer su trayectoria.
Inda Sáenz abordó la formación política y cultural del artista, su conocimiento de la historia de México y su participación en Guatemala, en el movimiento estudiantil de 1968 y en otras acciones de solidaridad internacional. También se refirió a la llamada Guerra Fría cultural y sus efectos en la recepción posterior de determinados artistas. Entre los ejemplos de su producción, destacó el mural de Atencingo, Puebla.
Desde su experiencia como discípulo, Ernesto Ríos recordó los tres años que trabajó junto al artista en Oaxaca, entre 1985 y 1987. Durante ese periodo participó en la realización de Oaxaca en la historia y en el mito, en el Palacio de Gobierno de la entidad, y aprendió del maestro procedimientos como fresco, encausto, temple y cerámica. Para Ríos, ese periodo de trabajo conjunto fue determinante en su formación como muralista.
Finalmente, Rina García Lazo, hija del artista, compartió la memoria familiar y destacó el significado de recordarlo en Bellas Artes, donde también se conserva una obra mural de su madre, Rina Lazo. Evocó a García Bustos como un hombre generoso que entendió el arte como una forma de vida vinculada con la educación y la dignidad, y agradeció a quienes han contribuido a conservar y difundir su obra.
Al cerrar el homenaje, Alejandra de la Paz Nájera, directora general del INBAL, destacó la formación de García Bustos en La Esmeralda, su participación como socio fundador del Salón de la Plástica Mexicana y la presencia de su obra en colecciones del INBAL, entre ellas las del Museo Nacional de la Estampa, el Museo de Arte Carrillo Gil, el Museo de Arte Moderno y el Museo Nacional de Arte, que reúnen casi 200 piezas entre grabados, dibujos y pinturas.
La directora general refrendó el compromiso del Instituto con la conservación, investigación y difusión de este legado, y llamó a continuar estudiando la trayectoria de Arturo García Bustos, recuperar materiales aún dispersos y acercar su obra a nuevas generaciones, a fin de mantener vigente su aportación a la historia del arte mexicano.