EL MUNAL EXPLORA EL USO DE LA LUZ Y EL COLOR EN LA PINTURA NOVOHISPANA

- El taller de Mediación e Interpretación permitirá conocer cómo Alonso López de Herrera y Sebastián López de Arteaga construyeron volumen, profundidad y emoción mediante la luz
- Arturo Pérez conducirá la actividad, que combinará una visita mediada a cuatro pinturas con un ejercicio de dibujo, los sábados 12 y 19 de septiembre
La SecretarÃa de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través del Museo Nacional de Arte (MUNAL), invitan al público a participar en el taller Atrapando la luz y el color, de los pintores Alonso López de Herrera y Sebastián López de Arteaga, propuesta del área de Mediación e Interpretación del museo que estará a cargo de Arturo Pérez. La actividad se realizará los sábados 12 y 19 de septiembre y propone descubrir cómo la luz puede dar volumen a un cuerpo, destacar un gesto y transformar una escena.
La experiencia comenzará en la Sala 3, recientemente reabierta al público, donde las y los participantes observarán cuatro obras de la colección del MUNAL dedicadas a estos dos pintores novohispanos: La Asunción de la Virgen y La Resurrección de Cristo, de Alonso López de Herrera, asà como La incredulidad de Santo Tomás y Cristo en la cruz, de Sebastián López de Arteaga. El recorrido permitirá reparar en aquello que suele ocurrir en silencio dentro de una pintura: una zona clara que atrae la mirada, una sombra que oculta parte de una figura o un color que destaca a un personaje.
En La Asunción de la Virgen (ca. 1625), López de Herrera organiza la escena en dos planos. Arriba, la Virgen asciende rodeada de ángeles y querubines; abajo, los apóstoles contemplan el acontecimiento. El contraste entre ambos grupos, junto con el dibujo preciso y el colorido de la obra, conduce la atención hacia la figura central.
En La Resurrección de Cristo, también de 1625, el efecto es distinto. Cristo aparece suspendido en una zona luminosa, mientras los soldados permanecen abajo, sorprendidos y desconcertados. La composición enfrenta dos estados de ánimo y utiliza la iluminación, la profundidad y el movimiento para hacer que la escena cobre vida. El tratamiento del cuerpo de Cristo permite, además, apreciar el manejo de la luz y la sombra de López de Herrera.
Las pinturas de Sebastián López de Arteaga ofrecen otro camino para observar el contraste. En La incredulidad de Santo Tomás (ca. 1645), Cristo resucitado ocupa el centro y su torso aparece perfilado por una luz intensa, mientras las cabezas de los discÃpulos quedan entre las sombras. El rojo de su túnica introduce un punto de color que equilibra la composición y refuerza la presencia de la figura principal.
En Cristo en la cruz (ca. 1640), Arteaga concentra todavÃa más la escena. Una fuente de luz incide directamente sobre el cuerpo y hace visibles el cuello, el torso y la musculatura, mientras el paisaje permanece casi oculto en la oscuridad. A lo lejos, una franja tenue de tonos azules y naranjas apenas rompe las tinieblas. AsÃ, el contraste entre el cuerpo iluminado y el entorno oscuro intensifica la sensación de soledad que plantea la pintura.
Después de observar las obras, el público llevará esa experiencia al papel mediante un ejercicio de dibujo. Con carboncillo, lápices, cartoncillo y goma, experimentará con zonas iluminadas y sombreadas para reconocer cómo un cambio de tono puede modificar la apariencia de una forma y darle volumen. La actividad busca que las técnicas presentes en las obras no sólo se observen, sino que puedan experimentarse directamente.
El taller Atrapando la luz y el color, de los pintores Alonso López de Herrera y Sebastián López de Arteaga será gratuito y tendrá cupo para 20 personas por dÃa. Se realizará los sábados 12 y 19 de septiembre, de 13 a 15 horas, con visita mediada en la sala 3 y actividad en el Laboratorio de Arte del MUNAL. Informes: daniela.alcala@munal.inba.gob.mx.