Despidieron al artista plástico Arturo García Bustos

Boletín No. 470 - 08 de abril de 2017

.

El maestro Arturo García Bustos fue despedido por amigos y familiares tras su deceso el viernes 7 de abril. Los asistentes a su velorio coincidieron en la relevancia de su obra, calificada como una de las más importantes del movimiento muralista mexicano.

El maestro García Bustos fue un gran luchador de las mejores causas, y su obra es imperecedera en nuestro país. Él no se va, porque se queda su obra. El Instituto Nacional de Bellas Artes lamenta profundamente la pérdida de este gran maestro perteneciente al Salón de la Plástica Mexicana y se une al dolor de su familia y de la comunidad artística.

Después de conversaciones con su familia, se acordó hacer una serie de jornadas de reflexión con el Salón de la Plástica Mexicana y el Museo Mural Diego Rivera. También  se editará un libro sobre su obra gráfica.

Su viuda, la también artista plástica Rina Lazo, compartió: “Se nos fue un gran pintor que tenía muchos proyectos. Había cumplido 90 años y le habían hecho un homenaje muy bonito en el Museo Mural Diego Rivera. Tenía proyectos en Yucatán y en la Ciudad de México de pintura mural, que era su pasión.

“Aunque estaba delicado, porque ya había tenido un infarto, lo había superado, y estaba buscando ayudantes para empezar a trabajar. Y además estaba trabajando en un mural en nuestra casa en Coyoacán, pero se suspendió porque había humedad. El cardiólogo recientemente le descubrió una arteria tapada en la pierna. Estuvo en el hospital por tres o cuatro días y acababa de salir, bastante bien. Ya teníamos en la casa otros tres días y se sentía bien, aunque estaba débil. Se nos fue el último de los muralistas”.

El artista plástico Vlady comentó que “su muerte me hace recordar su vida. Dejó un gran legado a este país. Fue un hombre ejemplar. Llegué a México en 1972, y de las primeras personas que conocí fue a Arturo y a Rina. Somos representantes de dos diferentes etapas. Él me pasó la batuta de una generación a otra. Arturo fue muy fiel a la tradición de la estampa de la conciencia social”.

El pintor Arturo Estrada recordó que “hicimos varias exposiciones. Colocábamos todas nuestras obras en caballete. La primera fue en Coyoacán, después en San Ángel y luego en Mixcoac. La última fue en Chapultepec. Nuestro grupo –llamados los Fridos por ser los discípulos de Frida Kahlo– hicimos arte público teniendo como motivo lo que pasaba en la sociedad, siguiendo la tónica de nuestros grandes maestros: Siqueiros, Orozco y Rivera, y Frida Kahlo, que fue la que nos indujo a hacer pintura mural”.

---000---