ÚLTIMOS DÍAS PARA VISITAR LA EXPOSICIÓN DERIVAS DE L FORMA ESCULTÓRICA EN EL MUSEO DE ARTE MODERNO
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- Reúne más de 40 piezas que muestran los cambios estéticos, así como las búsquedas y exploraciones realizadas durante los últimos cien años
Casi un siglo de escultura mexicana es lo que reúne la exposición Derivas de la forma escultórica: irrupción y densidad, que finalizará su periodo de exhibición el 4 de enero en el Museo de Arte Moderno (MAM), recinto del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).
Como un diálogo entre artistas de diversas generaciones, esta muestra permite al público observar los cambios estéticos, así como las búsquedas y exploraciones que los artistas mexicanos han llevado a cabo durante los últimos cien años, periodo en el que se transitó de una escultura realista hacia exploraciones abstractas y conceptuales, además de la experimentación con nuevos materiales.
El recorrido por las más de 40 piezas al interior de la sala impulsa el diálogo con las obras del Jardín Escultórico del recinto, considerado uno de los más importantes a nivel latinoamericano.
La exposición, dividida en cuatro núcleos, inicia con Aproximaciones materiales, que reflexiona en torno a la interacción del cuerpo del artista con la materia que trabaja, donde acciones como tallar, ensamblar, cortar, cocer, forjar, pulir y laminar se hacen evidentes en las huellas del proceso, como puede observarse en piezas como Hombre con sarape y sombrero (ca. 1935), de Mardonio Magaña.
Exploración de la forma es un núcleo que exhibe obras producidas dentro del impulso modernista, incentivando técnicas y materiales orientados hacia lo nacional, así como el surgimiento de lenguajes abstractos y vanguardistas. Ejemplo de ello son Pronobis (28,1, 83) (1983), un tallado en madera que representa una crucifixión, de Reynaldo Velázquez; Loro (1964), tallado en mármol de Jorge Dubon; o Semilla transgénica (2023), de Maribel Portela, realizada en PVC.
Producción de espacio reúne piezas que irrumpen en el espacio ya sea por su escala, sus materiales o su discurso estético, y buscan provocar el movimiento del espectador para completar la forma. Esto sucede con obras como Tehuana (ca. 1927), realizada en bronce, aluminio, metal y madera, de Germán Cueto; Instrumento de viento (1990), de Gabriel Orozco; o la obsidiana roja Uno, llama renovadora (2024), de Jorge Ismael Rodríguez.
Finalmente, Cuestionamiento del medio explora los límites y alcances de la escultura como un medio de investigación conceptual, artística y espacial. En este núcleo dialogan obras como La hamaca (1957), una talla en piedra que semeja a una mujer recostada, de Francisco Zúñiga, o Lluvia en el río (1994), de Laura Anderson, en la que bates de madera, ramas de bambú y metal configuran un paisaje.
Derivas de la forma escultórica: irrupción y densidad continuará en exhibición hasta este domingo 4 de enero. El Museo de Arte Moderno se ubica en Paseo de la Reforma y Gandhi s/n, Primera Sección del Bosque de Chapultepec, alcaldía Miguel Hidalgo, Ciudad de México.