ÓPERA

LA ÓPERA DE BELLAS ARTES INICIA SU TEMPORADA 2026 CON CONCIERTO SINFÓNICO-CORAL Y LOCALIDADES AGOTADAS

Boletín No. 79 - 26 de enero de 2026
  • El domingo 1° de febrero a las 17 horas en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes
  • Incluye obras de Britten y Beethoven; Ludwig Carrasco, director concertador; Luis Manuel Sánchez, director huésped del coro

La Compañía Nacional de Ópera (CNO) del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), organismo de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, iniciará su temporada 2026 con un concierto sinfónico-coral a cargo de la Orquesta y el Coro del Teatro de Bellas Artes, que incluirá obras emblemáticas de Benjamin Britten y Ludwig van Beethoven.

Bajo la dirección concertadora de Ludwig Carrasco y la dirección huésped del coro de Luis Manuel Sánchez, este concierto contará con la participación del pianista Abdiel Vázquez y los cantantes solistas Jennifer Velasco, Guadalupe López y Diana Mata, sopranos; Édgar Villalva, tenor; Amed Liévanos, barítono; y Arturo López Castillo, bajo.

El programa incluirá los Cuatro interludios marinos y la Passacaglia de la ópera Peter Grimes de Britten, así como la Obertura Leonore núm. 3 y la Fantasía coral en do menor, Op. 80 de Beethoven. Este repertorio propone una reflexión sobre la relación entre el individuo y la colectividad, así como sobre los ideales de libertad y fraternidad.

Luis Manuel Sánchez, director huésped del coro, comentó: “Tengo la fortuna de colaborar nuevamente con el Coro del Teatro de Bellas Artes, que participará en la parte final del programa, en la Fantasía coral de Beethoven, una pieza que integra tanto solistas cantantes como instrumentistas y hacia la parte final incorpora al coro”.

La Fantasía coral en do menor, Op. 80, de Beethoven, se estrenó el 22 de diciembre de 1808 en el Theater an der Wien de Viena. Escrita en un solo movimiento, combina piano solista, orquesta, coro mixto y solistas vocales. Inicia con una introducción improvisatoria del piano, continúa con variaciones orquestales y culmina en una sección coral que celebra la unión del arte, el amor y la fraternidad humana.

“Me parece que es una de las obras más interesantes del compositor alemán, intensa y dramática, que destaca por la inusitada mezcla de sonoridades y timbres, por esa habilidad y creatividad de Beethoven para unir al piano como solista, cantantes y coro con la orquesta sinfónica”, añadió Luis Manuel Sánchez, también titular de la Orquesta de Cámara de Bellas Artes.

La Obertura Leonore núm. 3, de Beethoven, se estrenó el 29 de marzo de 1806 en el Theater an der Wien de Viena. Es la más célebre de las oberturas que Beethoven escribió para su única ópera, Leonore/Fidelio, y funciona como un resumen sinfónico del drama, transformando el conflicto y la esperanza en música poderosa.

Por su parte, los Cuatro interludios marinos, de la ópera Peter Grimes, de Britten, se estrenaron el 7 de junio de 1945 en el Sadler’s Wells Theatre de Londres. Esta suite orquestal en cuatro movimientos (Dawn, Sunday Morning, Moonlight y Storm) captura no solo los distintos estados del mar, sino también la atmósfera emocional del pueblo costero y la tensión del protagonista, pasando del amanecer inquietante hasta la tempestad final. Una obra que convierte el sonido del océano en drama y emoción pura.