TEATRO

DESTINO, LEALTAD Y SACRIFICIO LLEGAN CON FENRIR: EL DIOS LOBO

Boletín No. 147 - 11 de febrero de 2026
  • Una adaptación teatral del mito nórdico en diálogo con el presente, recomendada para mayores de 8 años
  • Con funciones martes y miércoles a las 20 horas, hasta el 11 de marzo de 2026 en el Teatro El Galeón Abraham Oceransky del INBAL, organismo de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Teatro, en colaboración con la compañía Teatrapos, presentan Fenrir: el dios lobo, dramaturgia que se basa en el mito nórdico de Fenrir, con adaptación de Yafté Arias y dirección de Andrea Cruz Meléndez, en el Teatro El Galeón Abraham Oceransky del Centro Cultural del Bosque, en temporada hasta el 11 de marzo de 2026.

En el horizonte del Ragnarök –el gran suceso final de la mitología nórdica: una batalla que marca el fin del mundo de los dioses y el inicio de un nuevo ciclo– se despliegan señales que anuncian el desenlace. Balder, el dios amado y justo, sueña con su muerte; su madre obtiene el juramento de todas las cosas para protegerlo, excepto de una rama de muérdago olvidada. Loki, astuto y traicionero, utiliza la rama para matarlo y poner en marcha la caída de los dioses. Entonces Heimdall, guardián de Asgard, sopla el cuerno Gjallarhorn, cuyo sonido estremece los mundos y anuncia la llegada del Ragnarök.

En ese umbral se sitúa la puesta en escena: Fenrir, el gran lobo negro, hijo de Loki y prisionero de Odín –el padre de todo–, crece en poder y resentimiento mientras enfrenta la traición, el miedo y el peso de una profecía que lo señala como destructor del orden divino. Entre pactos y decisiones impostergables, la puesta plantea una pregunta central: si el destino parece escrito, ¿existe aún la posibilidad de elegir?

El elenco está integrado por Mariana Morado, Omar Esquinca, Omar Sorroza, Félix Terán y Hugo Rocha. La propuesta escénica articula lo épico con lo íntimo y coloca en el centro el vínculo entre Fenrir y Tyr, dios de la guerra y del honor, cuya relación fraterna con el lobo vuelve más compleja la obediencia al mandato divino y convierte el sacrificio en un dilema humano.

A través de un lenguaje accesible y contemporáneo, la propuesta dialoga con niñas, niños y adolescentes sobre identidad, responsabilidad y consecuencias. La historia muestra cómo el juego se transforma en pacto y las decisiones que se toman en nombre del miedo o del amor cambian el rumbo del mundo. Así, el mito nórdico se resignifica como una reflexión sobre el poder, la lealtad y la libertad.

El público recibió la puesta con entusiasmo y cercanía: “Me gustó que la historia se siente como una aventura, pero también te deja pensando en lo que cuesta decidir por ti mismo”, comentó Amelia Robles, asistente, al finalizar la primera función; otro espectador, Juan Álvarez, destacó: “Lo más fuerte fue ver a Fenrir y Tyr como hermanos, porque ahí entiendes que no es solo un mito, es una historia sobre lealtad y sacrificio”.

La dramaturgia es el primer texto de una trilogía de Yafté Arias que, desde 2018, cautiva tanto a infancias como a personas adultas por su capacidad de equilibrar lo épico con lo poético. A partir de dicha combinación, la pieza construye un lenguaje escénico de gran potencia visual y una estética sensible, cuya fuerza dramática invita al público a reflexionar sobre sus propias fortalezas, deseos e incertidumbres.

Al cierre de la función, el equipo agradeció a la Coordinación Nacional de Teatro, al programa Teatro para niñas, niños y jóvenes del Centro Cultural del Bosque y a la planta técnica que acompañó el proceso. Compartieron que es la octava y última temporada de un proyecto de largo aliento.

La dirección está a cargo de Andrea Cruz Meléndez; la escenografía es de Tenzing Ortega en conjunto con Érika Gómez; Sara Alcantar colabora en la iluminación; Érika Gómez en maquillaje y vestuario; con música original de Eduardo Arreola, y producción general de Teatrapos.

Con la puesta en escena, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del INBAL, refrenda su compromiso de acercar a niñas, niños y jóvenes a experiencias escénicas de calidad que dialoguen con los grandes relatos universales desde una perspectiva contemporánea. Fenrir: el dios lobo invita al público a reflexionar sobre el destino, la responsabilidad y el valor de las decisiones, a través de una propuesta que articula tradición mítica y lenguaje escénico actual.

Fenrir: el dios lobo se realiza con el apoyo del estímulo fiscal del artículo 190 de la LISR (EFIARTES). Las funciones son martes y miércoles a las 20 horas. La duración aproximada es de 60 minutos y está recomendada para mayores de 8 años. El costo del boleto es de $150 para adultos y $80 para infancias. La venta es en taquilla y en teatroinbal.sistemadeboletos.com.