EL PABELLÓN MÉXICO PRESENTA ACTOS INVISIBLES PARA SOSTENER EL UNIVERSO EN LA 61ª BIENAL DE VENECIA

- Proyecto del colectivo RojoNegro que propone una instalación donde se entrelaza memoria ancestral, tecnologÃas rituales y perspectivas decoloniales
- A través de un ecosistema ritual de materiales, sonido y gesto, la propuesta abre un espacio de pausa y escucha frente a la saturación del mundo contemporáneo
Frente a la saturación y la inmediatez de la vida contemporánea, Actos invisibles para sostener el universo, del colectivo RojoNegro —integrado por MarÃa Sosa y Noé MartÃnez—, y curado por Jessica Berlanga, ha sido seleccionado por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), organismo de la SecretarÃa de Cultura del Gobierno de México, para representar a México en la 61ª Exposición Internacional de Arte – La Biennale di Venezia.
El proyecto abre un espacio de contemplación que articula memoria y tecnologÃas rituales desde una perspectiva decolonial. A través de una experiencia sensible, la obra convoca una escucha atenta en la que cuerpo, materia y entorno se reconocen como portadores de conocimiento, habilitando otras formas de percepción y relación con el mundo.
La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, destacó que la presencia de México en la Bienal de Venecia "afirma la fuerza de nuestro arte contemporáneo para dialogar con el mundo desde sus propias memorias, materiales y formas de conocimiento". También resaltó que el pabellón "permite mostrar que la creación mexicana contemporánea no sólo participa en los grandes circuitos internacionales, sino que también los interpela desde perspectivas crÃticas".
Desde una práctica que integra instalación, performance y sonido, RojoNegro aborda los efectos persistentes de los procesos coloniales sobre los cuerpos, los territorios y las cosmogonÃas actuales. La exposición se despliega como una invocación espiritual donde la inteligencia de los materiales —sal, barro y tabaco— emerge a través de la observación profunda. Este entramado se acompaña de un registro audiovisual en el que la respiración marca el pulso de la experiencia y se entrelaza con sonidos de la tierra, generando una presencia activa de archivo y una escucha expandida.
En el pabellón, una lÃnea de sal en forma de vÃrgula —sÃmbolo mesoamericano de la palabra y la conversación— guÃa al visitante por un entorno donde la respiración marca el ritmo de la obra. Sobre ella reposan vasijas con formas de aves, seres que conectan simbólicamente a las Américas. El mineral absorbe la humedad y adquiere un brillo que evoca el sudor; al contacto, la cerámica se erosiona, recordando que la materia también se transforma y conserva memoria. Compartida entre organismo y territorio, la sal marca un tiempo de pausa y cuidado.
Otro eje de la instalación es la presencia de la planta del tabaco, asociada a la protección del estado anÃmico y a la inducción de experiencias de conciencia alterada, cuyos usos medicinales y purificadores se encuentran registrados en el Códice Florentino. Las tonalidades de las obras remiten a divinidades del agua como HuixtocÃhuatl, convocando ciclos de gestación, protección y renovación, donde agua, barro y sal actúan como elementos en diálogo.
Como parte del proyecto, se publicará un catálogo durante julio del presente año, concebido como un espacio de documentación y reflexión en torno a Actos invisibles para sostener el universo. La publicación reúne procesos de trabajo del colectivo RojoNegro, asà como textos de diversas autoras y autores que acompañan crÃticamente la obra y su desarrollo, ampliando los ejes conceptuales que atraviesan el proyecto.
Asimismo, el proyecto contará con un programa público en México, orientado a acompañar y profundizar las reflexiones que plantea Actos invisibles para sostener el universo. Este programa se desarrollará a partir del verano de 2026 y sus contenidos y actividades serán anunciados oportunamente.
SOBRE EL COLECTIVO
RojoNegro es un colectivo artÃstico integrado por MarÃa Sosa y Noé MartÃnez, cuya práctica entrelaza memoria ancestral, lenguajes del cuerpo y tecnologÃas rituales desde una perspectiva decolonial. A través de la instalación, la performance, el sonido y el trabajo con materiales orgánicos, su obra propone formas de conocimiento situadas y cuestiona los efectos de los procesos coloniales. Su trabajo ha sido presentado en instituciones y espacios de México, América y Europa, y ha sido objeto de reflexión crÃtica por parte de voces relevantes del arte contemporáneo.
SOBRE EL PABELLÓN MÉXICO
La participación de México en la Bienal de Venecia se inscribe en una trayectoria histórica dentro de la Exposición Internacional de Arte. Desde la década de 1950, México ha participado activamente en esta Exposición, con artistas como Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, Rufino Tamayo y José Clemente Orozco, seguidos por otros que llevaron el arte mexicano al ámbito internacional.
A partir de 2007, el paÃs ha consolidado su presencia con un Pabellón de México de carácter continuo, coordinado por el INBAL. Desde entonces y por casi dos décadas, el Pabellón de México ha presentado proyectos de artistas como Rafael Lozano-Hemmer (2007), Teresa Margolles (2009), Melanie Smith (2011), Ariel Guzik (2013), Tania Candiani y Luis Felipe Ortega (2015), Carlos Amorales (2017), Pablo Vargas Lugo (2019), asà como de Mariana Castillo Deball, Naomi Rincón Gallardo, Fernando Palma y Santiago Borja (2022), y Erick Meyenberg (2024). Desde 2013, el Arsenale de Venecia ha sido sede del pabellón, fortaleciendo de manera sostenida la proyección internacional del arte contemporáneo mexicano.
El Pabellón de México, ubicado en el complejo del Arsenale, permanecerá abierto al público del 9 de mayo al 22 de noviembre de 2026. La inauguración oficial al público se llevará a cabo el sábado 9 de mayo a las 11 horas, hora de Venecia.
CRÉDITOS
Comisario: Andrés Valtierra
Curadora: Jessica Berlanga Taylor
Colectivo artÃstico: RojoNegro (MarÃa Sosa y Noé MartÃnez)
Investigación: Fernanda Ramos Mena
Asistente de estudio y pieza sonora: Alberto Rubi
CoreografÃa: Mariana Villalobos
Diseño de iluminación: Aurelio Palomino
MuseografÃa: Roberto Velázquez