ARTES VISUALES

ROBERTO MONTENEGRO: UNA NUEVA LECTURA SOBRE MURALISMO, DISIDENCIA Y MODERNIDAD EN BELLAS ARTES

Boletín No. 560 - 26 de mayo de 2026
  • La muestra reúne fragmentos de algunos de sus murales más emblemáticos, así como retratos de figuras clave del arte y piezas de su colección de arte popular
  • Abrirá al público el 27 de mayo; habrá entrada libre a partir de las 18 horas, como parte de la Noche de Museos
  • Permanecerá en exhibición hasta el 6 de septiembre de 2026

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través del Museo del Palacio de Bellas Artes, presentan Roberto Montenegro. Muralismo fuera de la norma, muestra que forma parte del ciclo dedicado a revisitar las historias detrás de los murales que integran la colección del recinto. La exposición busca revalorar el trabajo de Roberto Montenegro, superando las etiquetas tradicionales que han limitado su reconocimiento y presentándolo como un creador vanguardista e innovador.

Nacido en Guadalajara y galardonado con el Premio Nacional de Artes en 1967, Roberto Montenegro fue una figura clave del muralismo mexicano y un destacado promotor del arte popular. Su obra mural, comisionada por José Vasconcelos para la Secretaría de Educación Pública, también se encuentra en espacios como la Escuela Benito Juárez, la Biblioteca Iberoamericana y la Escuela Nacional de Maestros.

Destacó por su capacidad para integrar la pintura con la arquitectura y por un estilo versátil que combinó tradición y modernidad con influencias del art decó y el simbolismo, consolidándolo como uno de los pioneros del arte mural en México. Durante los años veinte, bajo la tutela de Vasconcelos, impulsó la creación del primer espacio dedicado al arte popular en México: el Museo de Artes Populares, inaugurado en el Palacio de Bellas Artes en 1934, del cual fue nombrado director.

La exposición se centra en el periodo comprendido entre 1922 y 1934, años en los que el artista realizó diversos murales en el Antiguo Colegio Máximo de San Pedro y San Pablo. También explora su interés por distintas representaciones de la masculinidad y por el uso de códigos visuales vinculados con la cultura homosexual, así como la dimensión humanista y pacifista presente en su producción artística.

Bajo la curaduría de Daniel Garza Usabiaga, la muestra reúne más de 90 piezas, en su mayoría de la autoría de Montenegro, entre retratos, fragmentos de murales (strappos), obras de arte popular que formaron parte de su colección, litografías, dibujos en grafito y carboncillo, impresiones, gouache, tinta china y acuarela. La exposición se divide en nueve núcleos temáticos:

Introducción. Presenta el contexto de la obra de Montenegro entre 1922 y 1934, destacando su estilo versátil y su enfoque innovador en la representación de la masculinidad, vinculada con su identidad personal. Se integra el registro fotográfico del detalle del mural El árbol de la vida (1922), en el cual se observa la creación original del artista antes de la censura de la época, así como la obra Vulnerat omnes ultima necat (XVI), perteneciente a la carpeta Vingt Dessins [Veinte dibujos], impresa en París en 1910. Esta es una de las primeras representaciones conocidas que el artista realizó de San Sebastián.

El árbol de la vida. Describe el primer mural comisionado por José Vasconcelos, en el que el artista combinó símbolos de las culturas indígenas de México con el arte académico. La obra fue censurada posteriormente debido a que el personaje central aludía a San Sebastián, imagen identificada con la cultura visual asociada con la homosexualidad. Debido a ello, Montenegro tuvo que reemplazarlo por un hombre hierático ataviado con armadura. En esta sección también se integran piezas de su colección de arte popular mexicano vinculadas con distintas creaciones presentes en la muestra.

Ambigüedad. Expone cómo Montenegro exploró representaciones diversas de la masculinidad y utilizó recursos simbólicos y teatrales para sugerir significados ambiguos, incluso frente a la censura. Incluye obras como Bar Papillón (La vida del Arlequín) (1934) y una representación de Cuauhtémoc que posteriormente se convertiría en un mural transportable presentado en la Feria Iberoamericana de Río de Janeiro en 1922, como parte del pabellón mexicano diseñado y curado junto con Gabriel Fernández Ledesma.

 
La fiesta de la Santa Cruz. Analiza la primera etapa de realización del mural que ocuparía el cubo de la escalera del Antiguo Colegio Máximo de San Pedro y San Pablo, cuyo tema fue La reconstrucción de México por obreros e intelectuales. La sección muestra cómo Montenegro integró la tradición arquitectónica colonial con el modernismo e incluyó una autorrepresentación como obrero intelectual. Aquí se exhiben Estudio para mural La fiesta de la Santa Cruz (ca. 1922) y la litografía La iglesia (s.f.), ejemplos de la integración entre pintura y arquitectura que el artista consideró esencial en su trabajo.

Retrato. En este núcleo se analiza el retrato como medio para construir identidad. Montenegro mostró especial interés en representar figuras femeninas que desafiaban las normas de su tiempo, como Sor Juana Inés de la Cruz, Frida Kahlo, Luisa Casati Stampa, Pita Amor, Dolores Olmedo y Gabriela Mistral, algunas de las cuales se exhiben en esta sección.

Reconstrucción. Describe el momento en que Montenegro regresó a la bóveda del cubo de la escalera del Antiguo Colegio Máximo de San Pedro y San Pablo para concluir un ambicioso proyecto de integración plástica. Incorporó retratos de figuras como Julio Castellanos y el cineasta ruso Sergei Eisenstein. Por primera vez, tres fragmentos de esta obra son expuestos separados de su contexto original: Maestra rural, el retrato de Eisenstein y Desarme, escena que representa a un obrero intercambiando armas por herramientas de construcción. Estos fragmentos, junto con otras secciones del mural, han sido tratados mediante la técnica del strappo para su preservación. El proceso está a cargo del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (CENCROPAM).

Humanismo. Explica cómo Montenegro transformó sus preocupaciones éticas en una producción artística comprometida frente a las crisis internacionales. Sus obras critican figuras como Hitler y Mussolini durante las décadas de 1930 y 1940, además de reflejar su postura ante conflictos como la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Corea. En piezas como Hecatombe (1939) y Síntesis (1939), el artista plasmó los escenarios de aquel contexto global.

Alegoría del viento. Este núcleo muestra la influencia del art decó en la obra de Montenegro. El mural pertenecía a una serie de alegorías realizadas entre 1926 y 1928 en el Antiguo Colegio Máximo de San Pedro y San Pablo. Representa a un ángel andrógino cuya túnica asemeja una columna arquitectónica. A través de esta alegoría, el artista desafió las representaciones tradicionales de la figura masculina para evitar, nuevamente, la censura. Después de haber sido desprendido y restaurado, el mural fue incorporado a la colección permanente del Museo del Palacio de Bellas Artes en 1965. Asimismo, en esta sección se exhibe la reprografía del mural Maquinismo (ca. 1927), del que se cree formaba parte de un conjunto junto con Alegoría del viento y otros murales destruidos.

Auto reflexión. Aborda una serie de autorretratos en esferas de cristal donde Montenegro utilizó la repetición y la variación como recursos principales. La esfera permanece constante, mientras cambian el entorno y la representación del artista. Esta serie funciona como una reflexión sobre el paso del tiempo y la fragilidad de la vida. En esta última sección se exhibe, por primera vez, la pieza Autorretrato (s.f.), de doble vista.

La muestra contará con actividades mediadas, charlas, sesiones de dibujo y recorridos por algunos de los murales de Montenegro, con el fin de acercar al público a la obra del artista de manera lúdica. Gracias a la colaboración y coedición de la Fundación Jenkins, también se presentará el catálogo de la exposición con ensayos de Mónica López Velarde Estrada, Isaac Porcayo, Carlos Segoviano y Daniel Garza Usabiaga.