MÚSICA

José Guadalupe Reyes y Carlos Alberto Pecero ofrecerán el programa El amor… (y otros dolores)

Boletín No. 241 - 02 de marzo de 2017

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  • Integrado por canciones de célebres compositores mexicanos
  • El sábado 4 de marzo en la Casa de Cultura de Tamaulipas y el sábado 18 en el Museo Nacional de Antropología

En el marco del ciclo Conciertos de Bellas Artes, el tenor José Guadalupe Reyes y el pianista Carlos Alberto Pecero ofrecerán el programa El amor… (y otros dolores), integrado por piezas creadas por reconocidos compositores mexicanos que han dedicado su trabajo a uno de los sentimientos más nobles del ser humano, el sábado 4 de marzo a las 12:30 en la Casa de Cultura de Tamaulipas y el sábado 18 a las 12:00 en el Auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología.

El programa está conformado por Amor de mis amores, Pobre de mí, Rival, Noche de ronda, Farolito, Rosa, Piensa en mí y Solamente una vez de Agustín Lara; Terciopelo de Alfredo Núñez de Borbón; Noche de luna, Sorpresa y Llévame de Gonzalo Curiel; Muchachita, Pequeña y Me gusta soñar de Mario Ruiz Armengol; Noche no te vayas, Regálame esta noche y Reloj de Roberto Cantoral; ¿Por qué me has dicho que me amas? de Lolita de la Colina, y Mi amor por ti y Por amor de Miguel Pous.

“Decidí realizar un programa con piezas de autores nacionales del acervo popular. Es una música muy bella, con imágenes y metáforas que pintan toda esta gama de sentimientos que los mexicanos expresamos de una forma muy coloquial y muy a nuestra manera de ver la vida”, explicó en entrevista José Guadalupe Reyes.

Agregó que a la mayoría de las personas maduras le tocó vivir la época de oro de los compositores mexicanos, “y en este programa decidí confrontar esto no solo en el aspecto musical y con el tema del amor, sino también con lecturas paralelas sobre lo que el pensador Erich Fromm nos expresó del arte de amar que decidí implementar en el concierto para darle a la gente, además de la oportunidad de escuchar la música, la posibilidad de pensar y reflexionar sobre el tema, sobre todo en torno a aquello que nos mueve hacia este sentimiento. La profundidad del pensamiento de Fromm se compenetra mucho con la de la música de los años cuarenta”.

El intérprete de música desde barroca hasta posromántica, ópera y repertorio popular añadió que las canciones seleccionadas permiten ofrecer al público algo genuino.

“Los intérpretes podemos cantar en diversos idiomas y, sin embargo, tenemos la obligación de hacer una verdad de aquello que decimos y expresamos. Nuestra función va más allá de nuestra propia persona, incluso de nuestra forma de sentir”, refiere el tenor que se ha presentado en algunos de los escenarios más importantes de México y Europa.

“Lo que uno trata de brindar al público es una muestra lo más sincera posible de lo que expresa, desde el lenguaje corporal, facial y los matices vocales que hagan que lo que uno cuenta llegue a la gente con un verdadero mensaje y profundidad”.

El exprofesor de técnica vocal y repertorio en la Escuela Superior de Música del Instituto Nacional de Bellas Artes aconseja a los jóvenes que deseen dedicarse al canto que sean perseverantes y tengan disciplina. “Es necesario que aprovechen el tiempo. Tenemos grandes cualidades y bellezas naturales con las que nuestra raza nos ha dotado. Nosotros tenemos la lágrima en la voz por la riqueza de vivencias que experimentamos, pero es necesaria mucha disciplina. Con el arte no se puede jugar”.

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