Presentarán la exposición El reencuentro de la belleza. Estampas y grabados del Museo Nacional de San Carlos
- Conformada por cerca 50 obras provenientes de los museos Nacional de San Carlos, Soumaya, Franz Mayer y el Fondo Ibero-San Felipe de Jesús
- Se exhibirán también un tórculo de principios del siglo XX y un video explicativo de las diversas técnicas de la estampa
- Estará en dicho recinto del INBA del 1° de abril al 2 de julio
Cerca de 50 obras, entre grabados, litografías, aguafuertes, calcografías, mezzotintas, xilografías y facsímiles conforman la muestra El reencuentro de la belleza. Estampas y grabados del Museo Nacional de San Carlos, que abrirá al público este sábado 1° de abril a las 12:30 en dicho recinto del Instituto Nacional de Bellas Artes.
Esta exposición, que se divide en tres núcleos: El arte del grabado y de la estampa, Estampa europea en Nueva España y Estampa novohispana y mexicana, se integra con piezas de finales del siglo XV hasta principios del XIX, que dan cuenta de cómo eran los talleres de impresión, las tiendas y los gabinetes de estampas, así como los usos que se les daban a estos originales múltiples en la religión, las artes y la ciencia.
Las obras que el público podrá disfrutar provienen de los museos Nacional de San Carlos, Soumaya, Franz Mayer y el Fondo Ibero-San Felipe de Jesús. Como parte de la muestra, además se exhibirán un tórculo de principios del siglo XX y un video explicativo de las diversas técnicas de la estampa.
El doctor Alberto Soto, curador de esta exhibición, recordó que durante cinco siglos, personajes como Alberto Durero, Lucas van Leyden, Theodor de Bry, Rembrandt, Angelica Kauffmann, Francisco de Goya, Jerónimo Antonio Gil, Miguel Portillo y José Guadalupe Posada, entre otros, inclinaron sus sueños, miradas y genio hacia dos materiales simples: el papel y la tinta.
Para transmitir su arte en papel, el artista requirió dominar no solamente la creación y el dibujo, sino también la escultura sobre una plancha de madera o de metal. “Grabar en relieve o en hueco es solamente una parte del proceso. Una vez obtenida la placa, es necesario imprimirla, para lo cual se necesita gran destreza y sentido artístico”.
El resultado de la impresión se conoce como estampa y su calidad de obra de arte es indiscutible, equiparable con el producto de cualquier otra disciplina como la pintura, la arquitectura o la música. Centenares de colecciones en el mundo contienen ejemplares que se remontan al Renacimiento, otras a épocas más recientes, incluso a la creación contemporánea.
La maravilla de la estampa radica en la aparente sencillez, en su portabilidad, en la posibilidad de obtener una serie desde una misma matriz o placa, pero también en la identidad y originalidad de cada uno de los ejemplares. No hay dos obras iguales, aunque se hayan impreso una después de la otra. Por lo mismo, una estampa debe de ser valorada como cualquier pieza de arte no seriada, agregó el doctor Soto.
A partir de la década de 1520, comenzó a llegar -a lo que hoy es México- un flujo de imágenes europeas a través de las estampas. Los primeros religiosos las trajeron para enseñar a los indígenas los rudimentos del cristianismo. Asimismo, fueron utilizadas por pintores, pero también por científicos y curiosos. Las primeras imágenes sobre América, México-Tenochtitlán y las costumbres de sus habitantes circularon por Europa en forma de estampas que generaron visiones y estereotipos. A la par, las técnicas de grabado y estampado a la usanza europea comenzaron a florecer en tierras mexicanas.
En 1783 se formalizó el establecimiento de la Real Academia de San Carlos de las Nobles Artes. Como parte del método de enseñanza del dibujo, grabado, pintura y arquitectura, se utilizaron estampas para que los alumnos pudieran practicar las formas, las proporciones y la escala, y para que tuvieran referentes de obras consideradas fundamentales, provenientes de distintas regiones y concernientes a diversas materias (historia, teología, arquitectura, pintura, escultura, decoración mural, entre otras).
Esta muestra es una reflexión sobre las técnicas de grabado y de estampación, su complejidad y relevancia. Al mismo tiempo ejemplifica el repertorio europeo que influyó en la manera de ver de los novohispanos y los mexicanos. Finalmente, expresa que, gracias a estos modelos y a las técnicas europeas, junto con las culturas, las innovaciones y los procesos locales, se conformó una escuela mexicana que hoy en día es referente mundial, concluyó Alberto Soto.
La exposición está acompaña de un espacio de inmersión -un lugar de encuentro, aprendizaje, reflexión e imaginación- donde los visitantes, especialmente el público infantil, aprenderán acerca de las diferentes técnicas para realizar estampas de la mano de los Superhéroes del grabado: Súper gubia, Súper plancha, Súper buril y Súper rodillo. Aquí, los personajes emprenderán una nueva aventura para salvar su ciudad y los visitantes podrán convertirse en uno de ellos.
El reencuentro de la belleza. Estampas y grabados del Museo Nacional de San Carlos podrá visitarse del sábado 1° de abril al domingo 2 de julio en el Museo Nacional de San Carlos, ubicado en Puente de Alvarado 50, colonia Tabacalera, de martes a domingo de 10:00 a 18:00.
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