La soledad y el arrojo son los ingredientes que condimentan la obra Desazón, de Víctor Hugo Rascón Banda
- Ofrecerá función este martes 26 de junio a las 19:00 en el Centro Cultural Teopanzolco de Cuernavaca, Morelos
- Actúan Julieta Egurrola, Luisa Huertas y Angelina Peláez, actrices de número de la CompañÃa Nacional de Teatro
La CompañÃa Nacional de Teatro (CNTeatro) del Instituto Nacional de Bellas Artes, ofrecerá, en Cuernavaca, Morelos, una función de la obra Desazón, de VÃctor Hugo Rascón Banda, dramaturgo que supo descifrar certeramente el cosmos femenino, sus vacÃos, su contradicción y su fortaleza, elementos que en este montaje pertenecen a un contexto social con las particularidades propias de la Sierra de Chihuahua, donde las diferencias y similitudes extremas, marcadas por fronteras geográficas y de costumbres, arrojan drásticas consecuencias de las que emerge el valor intrÃnseco de sus protagonistas.
Esta puesta en escena se presentará en el marco del programa Martes de teatro, el 26 de junio a las 19:00 en el Centro Cultural Teopanzolco, ubicado en RÃo Balsas 22, colonia Vista Hermosa.
En 2003, el dramaturgo mexicano estrenó esta obra en el Teatro El Galeón, para celebrar sus 25 años como escritor de teatro. Llevada al Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz y escenificada también en Costa Rica, su obra, inspirada en el libro Del chile pasado a la rayada, el arte de la conservación en la cocina chihuahuense de Perla Gómez Caballero, es retomada por las tres grandes actrices que la estrenaron en México y que ahora, como integrantes del elenco estable de la CNTeatro, le darán nueva vida a estos valientes personajes de Chihuahua.
En esta puesta de Rascón Banda, al igual que en otras de su autorÃa, explora y teje distintas temáticas sociales desde una visión en la que la mujer es portavoz de una memoria colectiva que evidencia el racismo y la injusticia.
Son tres historias cuyo hilo conductor es la cocina mexicana del estado de Chihuahua. Los recuerdos de MarÃa Müller (Julieta Egurrola), Consuelo Armenta (Angelina Peláez) y Amanda Campos (Luisa Huertas) están sazonados por la dureza, la soledad y la violencia que han sido la constante en sus vidas.
Los monólogos entrelazan a mujeres de distintas condiciones y orÃgenes en la exposición de algunas de sus recetas, secretos de un patrimonio inmaterial en el que se develan las vivencias de sus artÃfices, mostrando los lazos Ãntimos que desde su identidad unen el dolor, el amor y la esperanza.
Salchichas, jamón ahumado, quesos, pepinos en conserva, quelites y verdolagas, entre otros guisos, forman parte esencial de la sabidurÃa y experiencia de los personajes de esta obra que nos acerca al corazón de sus protagonistas y al fondo de una problemática social más allá de los lÃmites geográficos.
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